El brote de Fiebre Aftosa (FA) detectado en Alemania a principios de año despierta el temor de toda Europa y provoca que en España se ponga de nuevo especial atención a esta enfermedad. Nuestro país lleva unos 35 años libre de la enfermedad, por lo que su aparición podría provocar graves pérdidas productivas y económicas. Por consiguiente, aunque la enfermedad esté lejos de nuestras conviene tener en cuenta y revisar cuestiones relacionadas con bioseguridad y profilaxis para tratar de reducir el riesgo de infección. Entre otras medidas a implementar destacan el control del movimiento de animales y la limpieza y desinfección de los medios de transporte.

Epidemiología de la enfermedad
La Fiebre Aftosa o Glosopeda es una enfermedad muy contagiosa de origen vírico que afecta a animales de pezuña hendida tanto domésticos como salvajes. Se caracteriza por originar vesículas y ampollas en las pezuñas y tiene un elevado impacto en los animales más jóvenes. En España, el último foco de FA se detectó en una explotación de ganado bovino en la comarca de Talavera de la Reina en junio de 1986. Desde el año 1989 nuestro país está declarado como país libre de fiebre aftosa sin vacunación. Por ello, ante cualquier sospecha sería obligatoria la inmovilización, el examen clínico y la identificación de los animales presentes en la explotación.
Situación tras el brote en Alemania
El pasado mes de enero se notificaba la aparición de un foco de fiebre aftosa en búfalos de agua en Brandeburgo (Alemania). Hasta el momento, al igual que España, Alemania contaba con el estatus de libre de fiebre aftosa sin vacunación por parte de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Este foco activó todas la alarmas sanitarias e hizo que la Comisión Europea tuviera que aplicar medidas urgentes para evitar la propagación. En nuestro país, la Dirección General de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal ha publicado la Guía de actuación en explotaciones en caso de sospecha de fiebre aftosa (FA). Este documento práctico puede utilizarse como guía de campo por los servicios veterinarios oficiales encargados de visitar las explotaciones.
Accede aquí a la Guía del MAPA.

