A partir del 30 de junio, el crotal electrónico será obligatorio para todo el ganado bovino. Por tanto, los animales nacidos en julio deberán llevar ya la nueva identificación. Desde 1998, en el sector vacuno se ha desarrollado un sistema de trazabilidad que permite un mayor control a lo largo de toda la cadena alimentaria en aras de una mayor transparencia. Esto adquirió especial relevancia tras la crisis de las “vacas locas” que puso en jaque la seguridad alimentaria de los productos de carne de vacuno. El nuevo sistema de identificación busca reforzar aún más la trazabilidad. También pretende favorecer la modernización de las explotaciones ganaderas y mejorar la digitalización para optimizar la toma de datos y la eficiencia.
Identificación animal en vacuno
Hasta el momento, la identificación en el bovino se llevaba a cabo a través de dos crotales convencionales de color naranja. Ambos recogen un único código de identificación que permite identificar de forma individual a cada animal. Ahora, todos los animales deberán llevar el crotal electrónico en la oreja izquierda y el tradicional en la oreja derecha. Por su parte, el código identificativo permanecerá invariable. Sin embargo, en el código del crotal electrónico, una vez leído y digitalizado, desaparecerán las letras ES que indican el país y se sustituirá por el código de España (724). Además, los terneros ser identificarán con un 22, referente a bovinos. Los animales nacidos antes de esta fecha podrán mantener sus identificaciones, de manera que podrán coexistir dos codificaciones distintas en una misma explotación. Voluntariamente, los propietarios podrán reidentificar a sus reses.
Normativa europea
La nueva norma se deberá aplicar a todo el territorio español dado que se rige por la normativa de la Unión Europea sobre identificación y registro del ganado bovino, en base al Reglamento (UE) 2016/429 “Legislación sobre sanidad animal”. De hecho, la entrada en vigor de esta norma estaba prevista para julio de 2024; no obstante, se estableció una prórroga de un año para facilitar su aplicación. La única excepción reseñable para nuestra región es la que atañe a los toros de lidia, que de momento están exentos de cumplir este requisito. Pese a todo, podrán usarlo de manera voluntaria dado que el dispositivo permite ciertas ventajas para el ganado bravo. Al usar lectores electrónicos, se minimiza la manipulación de los animales evitando riesgos para los ganaderos y estrés para el animal.

