El pasado 23 de diciembre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) informaba acerca de la detección de un foco de enfermedad de Newcastle en aves en la provincia de Valencia. El foco se declaró en una explotación de broilers con un censo de unos 15.000 animales localizada en el municipio Llutxent. Se trata del primer foco de enfermedad de Newcastle en aves de corral en España desde 2022. Actualmente se está llevando a cabo la correspondiente investigación epidemiológica para tratar de identificar la fuente del virus, siendo la hipótesis más probable que el virus haya entrado a la explotación foco por contacto directo o indirecto con aves silvestres, población en la que la enfermedad se encuentra presente de forma endémica en toda España y UE. Por todo ello, se ha establecido una zona de protección de tres kilómetros y una zona de vigilancia de diez kilómetros.
Nuevos focos
A principios de 2026, el MAPA anunció la detección de tres nuevos focos de esta enfermedad en granjas de pollos de engorde de la misma localidad. Los focos se consideran secundarios y se encuentran dentro de la zona de restricción establecida tras el brote primario. Las explotaciones afectadas cuentan con censos de 28.500, 16.500 y 20.100 pollos. En todas ellas se registró un aumento anormal de mortalidad. Tras la toma de muestras por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO), se pudo confirmar la presencia del virus causante de la enfermedad de Newcastle. Como medidas preventivas, se ha procedido a inmovilizar y sacrificar los animales de las explotaciones afectadas, realizar encuestas epidemiológicas y, adicionalmente, sacrificar una granja con 17.000 pollos próxima a uno de los focos confirmados. Todo ello siguiendo con las indicaciones marcadas en el Reglamento Delegado de la Unión Europea 2020/687.
Enfermedad de Newcastle
Newcastle es una infección altamente contagiosa causada por un virus de la familia Paramyxoviridae y que puede afectar a todas las aves. Su presentación en los animales puede ser de tres formas: leve, moderada o muy virulenta. La forma habitual de presentación es una infección respiratoria, pudiendo observarse también depresión, manifestaciones nerviosas o diarrea. Se trata de una enfermedad que, al encontrarse endémica en aves silvestres de forma natural, puede afectar a las aves domésticas, por lo que la mayor parte de los países han decidido aplicar una política de vacunación. De acuerdo con el Real Decreto 779/2023 se trata de una Enfermedad de Declaración Obligatoria.

