Los ganaderos extremeños afectados por los incendios podrán cobrar la PAC sin problemas. Así lo comunicaba ayer Mercedes Morán, consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible de la Junta de Extremadura. La consejera desmentía así la posibilidad de que se pudieran poder impedimentos a la hora de optar a las ayudas europeas. La Consejería pretende además adoptar otras medidas extraordinarias como la declaración de zona catastrófica o el lanzamiento de ayudas directas. Esta última decisión, muy demandada por las principales organizaciones agrarias, se evaluará una vez se determine la magnitud de los daños ocasionados por los incendios. Para ello, Juan Eloy Rodríguez, director general de la PAC, iniciará una ronda de visitas por los municipios afectados.
Declaración de zona catastrófica
En las últimas semanas, un gran número de incendios graves han arrasado con explotaciones ganaderas y agrícolas de localidades como Jarilla, Casar de Cáceres o Aliseda. Los profesionales del sector han visto en peligro no sólo su integridad, también su sustento económico. La pérdida de pastizales ha ocasionado que los ganaderos se vean obligados a optar por alimentación suplementaria dando lugar a un importante incremento de gastos. Por esta razón, las organizaciones agrarias solicitan que se designen ayudas específicas para los afectados una vez se lleve a cabo la declaración de zona catastrófica anunciada. Esta medida pasa por delimitar las áreas afectadas y evaluar los daños en viviendas, enseres particulares, empresas, infraestructuras municipales, redes viarias, producciones agrícolas y ganaderas o redes viarias. La decisión final ha de ser adoptada por el Consejo de Ministro que, según declaraba el Presidente del Gobierno, hará lo posible para que se lleve a cabo.
Valoración de daños
A su vez, la Unión de Consumidores de Extremadura (Ucex) recomienda valorar si los daños podrían ser asumidos por las pólizas de seguros. Esto sería posible en el caso de que la poliza contemple cobertura por incendio. La normativa establece un plazo general de siete días para comunicar el siniestro. También recomiendan conservar los restos que puedan ser evaluados por el perito, y documentar con fotografías los daños. Ante incendios de origen natural, la compensación dependerá exclusivamente del seguro o, en su defecto, de eventuales ayudas públicas. En cambio, si el incendio es intencionado (como se ha dicho del incendio de Aliseda) o consecuencia de una conducta negligente y se identifica al autor, este deberá indemnizar al perjudicado, siempre que tenga solvencia. En caso de contar con un seguro de responsabilidad civil, se podrá ejercitar la acción directa contra su aseguradora.

