La oleada de incendios de este 2025 recalca la necesidad de mantener la actividad agroganadera en los montes extremeños. La Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural comunica que, durante esta última semana, el Plan INFOEX ha intervenido en 71 incidentes. De estos incidentes, 31 eran incendios forestales y abarcaban una superficie aproximada de unas 2.779 hectáreas. En las últimas horas se han producido 15 incendios en la provincia de Badajoz y 16 en Cáceres. Esta semana se declaraba el nivel 1 en un total de 12 incendios y el nivel 2 en un incendio, el producido en Caminomorisco. Este incendio, ha afectado a 2.660 hectáreas dejando una foto que ha dado la vuelta al mundo: un pequeño olivar sobrevivía a las llamas en el medio de un monte totalmente arrasado.
Riesgo alto de incendios
Esta semana toda la Península está inmersa en una ola de calor. En concreto, Extremadura permanece en alerta naranja por elevadas temperaturas, según la Agencia Estatal de Meteorología. Esta situación es consecuencia del anticiclón de las Azores que bloquea las masas de aire más frías que circulan por el norte de Europa, y la advección de una masa cálida sahariana que provoca un acusado incremento de las temperaturas. La previsión es que esta ola de calor se mantenga como mínimo hasta el viernes 8. Esto complica las labores de extinción ante un posible incendio forestal. Por ello, el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios Forestales de la Junta de Extremadura recomienda que se extremen las precauciones en los trabajos agrícolas y actividades próximas a zonas forestales susceptibles de provocar incendios
Prevención de incendios y labores agroganaderas
No obstante, en el campo “los incendios se apagan en invierno“. La instantánea tomada en las Hurdes evidencia el impacto de la gestión agroganadera y forestal a la hora de evitar la propagación de incendios. En este caso, la separación de los olivos y el correcto arado y desbroce del olivar han actuado como barrera minimizando la presencia de pasto y matorral y frenando el avance de las llamas. La presencia de ganado en el monte también contribuye a reducir la presencia de “combustible” en los campos y montes. Además aporta un amplio abanico de servicios ecosistémicos a la sociedad, como carne y leche de alta calidad, extracción de biomasa o paisajes culturales. Pese a todo, la falta de oportunidades para hacer del silvopastoreo una actividad económicamente sostenible está provocando un importante descenso de las explotaciones y sigue poniendo en riesgo los ecosistemas y la vida de nuestros pueblos.

