Las subvenciones de la PAC a las explotaciones agrarias de titularidad compartida benefician a 1.060 explotaciones co-titulares en 2024. El montante total será de 1.590.000 euros. Se trata de la cuarta edición de estas ayudas, cuyo número de solicitudes y entidades beneficiarias no ha dejado de aumentar en cada convocatoria. Esto refleja el incremento de inscripciones de explotaciones agrarias en el régimen de titularidad compartida durante los últimos años. La resolución definitiva puede consultarse en la página del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Antes de que finalice el año, cada explotación beneficiada recibirá una ayuda de 1.500 euros, la cuantía máxima anual establecida en las bases reguladoras.

Explotaciones agrarias de titularidad compartida
La titularidad compartida es una figura jurídica de la explotación agraria a la que pueden acogerse aquellas parejas que comparten el trabajo y gestión de la explotación. Esta figura permite que la administración, representación y responsabilidad de la explotación sea de las dos personas titulares, fomentando la igualdad entre ambas. Esta iniciativa se incluye dentro de las actuaciones realizadas por el MAPA. El objetivo es impulsar la figura de la titularidad compartida de las explotaciones agrarias, regulada por la Ley 35/2011, de 4 de octubre. Este modelo pretende promover la incorporación de la mujer a la actividad agraria, fundamentalmente en el marco de las explotaciones de carácter familiar, y equiparar sus derechos y obligaciones a los de sus cónyuges.

Relevancia en Extremadura
En Extremadura, son ya 128 las explotaciones co-titulares. La región figura como la tercera comunidad del país con mejores datos, sólo por detrás de Castilla y León y Castilla-La Mancha. Por provincias, en Badajoz es donde más superficie bajo titularidad compartida se censa, con 74; mientras que en Cáceres se encuentran otras 54 explotaciones de este tipo. La titularidad compartida de las explotaciones agrarias sigue fomentándose cada año como reconocimiento del trabajo de la mujer. Esta figura permite que la administración, representación y responsabilidad de la explotación sea de las dos personas titulares, fomentando así la igualdad. Además su reconocimiento implica poder beneficiarse de más ayudas agrarias.

