La Unión Europea suspende desde este jueves la entrada desde Brasil de determinados productos de origen animal destinados al consumo humano. Entre ellos destaca la carne de vacuno, équido y aves de corral, así como productos de acuicultura, miel y tripas. Esta decisión se ha tomado como consecuencia del incumplimiento de la normativa comunitaria en materia de uso de antimicrobianos. La Comisión publicaba esta medida el pasado 4 de junio. El Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1189 establece que su artículo principal será aplicable desde el 3 de septiembre de 2026.
Normativa europea
En el marco europeo, el Reglamento (UE) 2019/6 prohíbe expresamente el uso de medicamentos antimicrobianos para el fomento del crecimiento o el incremento del rendimiento. A su vez, prohíbe el uso de algunas sustancias reservadas para el tratamiento de determinadas infecciones en humanos. Estas prohibiciones se hacen extensibles a los productos procedentes de terceros países. De acuerdo con Reglamento Delegado (UE) 2023/905, los países exportadores tienen la obligación de aportar garantías suficientes de que se respetan las restricciones comunitarias. La Unión Europea (UE) ha constatado que no existen garantías suficientes de que Brasil esté cumpliendo con las normas comunitarias.
Productos procedentes de Brasil
Como consecuencia de todo esto, desde hoy mismo, Brasil dejará de estar autorizado para exportar a la UE animales destinados a la producción de alimentos y productos de origen animal para consumo humano. De acuerdo con el Reglamento, la decisión afectaría a un gran abanico de productos, más allá de la carne de vacuno y de las aves de corral. Sin embargo, esta medida estará vinculada específicamente a las categorías incluidas en el régimen establecido para garantizar el cumplimiento de las restricciones sobre determinados antimicrobianos. Con todo esto, la Comisión Europea pretende garantizar que se cumplen los mismos estándares de seguridad alimentaria, trazabilidad y bienestar animal que se exigen a nivel comunitario.

