El 10 de octubre el Servicio de Sanidad Animal de la Junta de Extremadura notificaba dos focos más de carbunco bacteridiano en la región. El hallazgo tenía lugar en dos explotaciones de reproducción para producción de carne en extensivo ubicadas en Logrosán y Miajadas (Cáceres). La primera cuenta con un censo de 165 bovinos y en ella se ha producido la muerte de 10 animales con síntomas compatibles con la enfermedad. La investigación epidemiológica llevada a cabo apunta a la posible presencia de esporas de Bacillus anthracis en los pastos a causa de recientes trabajos de remoción de tierras. Los animales afectados han pastado en zonas relativamente próximas a otros focos confirmados en 2021 (23 focos), 2022 (2 focos) y 2024 (1 foco). La segunda explotación cuenta con un censo de 42 bovinos y ha notificado la muerte de 7 animales que presentaron sintomatología compatible con la enfermedad.
Aplicación de medidas cautelares
En ambos casos se están adoptando medidas para el seguimiento del foco como el control de enterramientos de cadáveres y del estado de las explotaciones cercanas. Además se han restringido los desplazamientos de animales, tanto desde las explotaciones foco como de las explotaciones relacionadas epidemiológicamente. Por otro lado, se han aplicado medidas sanitarias y de vacunación obligatoria. El Servicio de Sanidad Animal está facilitando gratuitamente la vacuna frente a carbunco tanto a los afectados como a las explotaciones colindantes o con relación epidemiológica. Las medidas de inmovilización cautelar se mantendrán hasta al menos 20 días después de completar la vacunación de todos los animales de especies sensibles.
Cinco casos en menos de un mes
Estos focos de carbunco bacteridiano se suman a los tres detectados en el ultimo mes en la región. Por ello, ñas autoridades sanitarias recuerdan la importancia de evitar hacer necropsias a los animales sospechosos para prevenir la diseminación del agente y la infección. La menor sospecha debe comunicarse a los Servicios Veterinarios Oficiales. Bacillus anthracis es una bacteria zoonósica que, por lo tanto, puede afectar al ser humano. Los casos en personas en España son escasos y están asociados principalmente al contacto con animales infectados y sus cadáveres, (con mayor riesgo por lo tanto para ganaderos y veterinarios).
Se puede encontrar más información sobre la enfermedad en la página web del MAPA

