El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha confirmado la llegada a España del virus Shamonda. La positividad de las explotaciones sospechosas ha sido confirmada por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete. En concreto, se ha detectado el virus Shamonda tipo 1 en siete explotaciones de ganado bovino, en las provincias de Córdoba y Toledo. Las explotaciones afectadas han presentado sintomatología compatible en línea con la reportada por otros países previamente: fiebre, diarrea y disminución de la producción láctea. Actualmente se están analizando más sospechas clínicas en otras regiones de España.
Virus Shamonda (SHAV)
El virus Shamonda (SHAV) es un virus perteneciente al género Orthobunyavirus. Al igual que otros virus, como el de la Lengua Azul o la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica, se transmite principalmente por la picadura mosquitos del género Culicoides. Este virus fue identificado por primera vez en Nigeria en los años 60 y ha sido detectado esporádicamente en África y Japón. Durante el verano de 2026, el virus fue detectado por primera vez en Europa Central, identificándose una variante denominada Shamonda-Europe. Según informa el MAPA, hasta la fecha se han identificado dos tipos genéticamente diferenciados de virus Shamonda circulando en Europa: Shamonda tipo 1, detectado principalmente en Suiza, Francia, sur de Alemania, Austria, y ahora España; y Shamonda tipo 2, detectado en Bélgica, Países Bajos, norte de Alemania y noroeste de Francia.
Impacto en las explotaciones
El ganado bovino se considera el más susceptible. También puede infectarse el ovino y el caprino, aunque sin clínica aparente. En équidos se han detectado animales positivos con sintomatología nerviosa, si bien no se ha podido demostrar hasta el momento una relación causal con los signos clínicos observados. En bovino, las infecciones agudas pueden cursar principalmente con fiebre, disminución de la producción de leche, entre un 10 y un 20 % durante 7-10 días y diarrea. La morbilidad puede ser muy elevada, llegando a afectar hasta al 100 % de la explotación, si bien la mayoría de los animales adultos parecen recuperarse. También se han descrito repercusiones reproductivas en hembras gestantes, ya que el virus puede atravesar la placenta e infectar al feto, ocasionando abortos o malformaciones fetales graves. Hasta el momento no se ha observado una mortalidad atribuible directamente al virus.

